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RAMÓN LUQUE: MI BLOG

COMO UNA VIEJA PELÍCULA DE SPIELBERG

21 Agosto 2011, 22:53pm

Publicado por Ramón Luque

Super-8.jpgFui a ver Super 8 y me acordé de cuando disfruté en la gran pantalla Encuentros en la Tercera Fase, con tan sólo nueve añitos. O cuando vi E.T., algo más mayor, con catorce. Eran finales de los setenta y principios de los ochenta, precisamente la época en la que transcurre esta película, un homenaje al joven Spielberg de aquella época, una reelaboración de lugares comunes en la filmografía más clásica de este director: su obsesión por los extraterrestres, por el misterio y la fantasía, por los pueblos de la clase media norteamericana, por los hogares rotos y por las relaciones paternofiliales. En Super 8, nada es original: es un meditado pastiche, una copia milimétrica del modelo de Spielberg, producida por el propio Spielberg. Dirige J.J. Abrams, ese director de gran talento, creador de la polémica serie Lost, tan alabada y criticada a la vez. Este tipo de cine (el del Spielberg clásico) no es de mi devoción. Pero es muy buen cine: intriga, sentimientos verdaderos, fascinación por los primeros descubrimientos de niños que están empezando a dejar de serlo...Misterio, perversión, muerte, presencia de monstruos alienígenas, conflictos con los padres y primeros amores: una fórmula de éxito en los ochenta. Y como los ochenta han vuelto, aquí tenemos esta película espléndida. Y para redondearlo todo, la pasión cinéfila. Resulta que este film, no sólo dirigido sino también escrito por Abrams, lo protagoniza un hatajo de mocosos apasionados por rodar una modesta película de zombies en super ocho, algo similar a lo que hacía el pequeño Steven (Spielberg) cuando tenía su edad. Bendita sea la inseguridad de aquel chaval que en los años cincuenta no dejaba de fantasear sobre peligros y desastres en la casa de sus padres, imaginándose extrañas criaturas o monstruos que merodeaban detrás de los muebles...y luego intentando rodar sus primeras peliculitas en una cámara Kodak de 8 mm. Sus primeros films fueron Hermana pequeña sacando el anzuelo del ojo derecho de un pez  (su primera película de horror, según dijo) y El oso en los arbustos, también de miedo. Super 8 no es sólo una copia, casi un remake, una versión o un pastiche de una clásica película de Spielberg sobre extraterrestres. Es sobre todo, la infancia, las obsesiones y los sueños de este director plasmados en un film-homenaje, que él mismo se encarga de producir. Y todo empieza con el logo de Amblin, su productora, que, como sabemos, representa a ese niño, volando en su bicicleta, llevando en el cesto a E.T., quien sólo quería volver a su casa. Exactamente lo que también desea el monstruoso alienígena (¿bueno o malo?) que aparece en Super 8. Paradoja: la película más spielberiana de la historia del cine no la dirige Spielberg. Y una evidencia: el cine de aventuras y fantasía de los ochenta, con sus virtudes y defectos, supera en ambición artística a lo que hoy en día se entiende por "cine de acción". La imitación descarada de Abrams le da mil vueltas a muchas supuestas originalidades de hoy en día.

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